el bien público acaso fueron más hijas de la ambición de gloria que del amor de la patria.
Lo más desagradable del mal es que a uno lo acostumbra
Cuando las naciones del Eje estaban en su apogeo militar y en su éxito propagandístico, adoptamos esta divisa; Ni Berlín ni Moscú: Bolivia Nueva.
Indesición e inseguridad llevan al error.
Dejamos de temer aquello que se ha aprendido a entender.
Cuando la ley es impotente, caballeros, ¿cómo se ha de hacer justicia?
Creo en la determinación humana. A lo largo de la historia se ha comprobado que la voluntad humana es más poderosa que las armas.
Lo más desagradable del mal es que a uno lo acostumbra
Cuando las naciones del Eje estaban en su apogeo militar y en su éxito propagandístico, adoptamos esta divisa; Ni Berlín ni Moscú: Bolivia Nueva.
Indesición e inseguridad llevan al error.
Dejamos de temer aquello que se ha aprendido a entender.
Cuando la ley es impotente, caballeros, ¿cómo se ha de hacer justicia?
Creo en la determinación humana. A lo largo de la historia se ha comprobado que la voluntad humana es más poderosa que las armas.