El canto de los mirlos
compuesto en la quietudes como un pensamiento.
Por momentos parece crecer
para luego concentrarse
en su puntual irradiación.
Si se le presta atención
cada pétalo de sonido
convoca a su contrario.
Se diría que este silbido
es tan sólo la mitad
de una canción inaudita.
Esta ignorancia nos deja
con la clara sensación
de que los mirlos platican
O bien que hay un secreto:
el genio de los mirlos
canta siempre por parejas.
Hablan todo el día
y entrada la noche
a media voz discuten
con su propia sombra
y con el silencio.
Son como todo el mundo
─los pericos─
de día el cotorreo,
de noche malos sueños.
Con sus anillos de oro
en la mirada astuta,
las plumas brillantes
y el corazón inquieto
por el lenguaje
Son como todo el mundo
─los pericos─
los que hablan mejor
tienen su jaula aparte.
y entrada la noche
a media voz discuten
con su propia sombra
y con el silencio.
Son como todo el mundo
─los pericos─
de día el cotorreo,
de noche malos sueños.
Con sus anillos de oro
en la mirada astuta,
las plumas brillantes
y el corazón inquieto
por el lenguaje
Son como todo el mundo
─los pericos─
los que hablan mejor
tienen su jaula aparte.
Con la puesta del sol los colorines cantaron:
de todos los puntos cardinales
convergieron los petirrojos en la almendra.
Paulatinamente llenaron con sus cuerpecitos
las ramas duras y secas del otoño.
Las jacarandas en tonos menores
y las nubes sonrojadas después del primer acorde
ensayaron el arte de la fuga.
Justo cuando el sol desapareció
los petirrojos ─al unísono─ de encendieron.
Imposible saber qué fue mas bello:
la intensa parvada y su acuerdo musical
o aquellos árboles prendidos en medio de la noche.
de todos los puntos cardinales
convergieron los petirrojos en la almendra.
Paulatinamente llenaron con sus cuerpecitos
las ramas duras y secas del otoño.
Las jacarandas en tonos menores
y las nubes sonrojadas después del primer acorde
ensayaron el arte de la fuga.
Justo cuando el sol desapareció
los petirrojos ─al unísono─ de encendieron.
Imposible saber qué fue mas bello:
la intensa parvada y su acuerdo musical
o aquellos árboles prendidos en medio de la noche.