las horas y, si alguna vez me embargaban pensamientos desagradables, los desechaba rápidamente. Cuando admiraba el verde recinto en que me hallaba prisionero, me inclinaba a pensar que estaba en un valle de ensueños y que más allá de las montañas sólo había un mundo de ansiedad y preocupaciones.
El dolor más espantoso es el que vela frío y paralítico en el fondo del corazón.
Por primera vez el niño debe intercambiar placer por dignidad social.
Sentía que se había producido en mi un gran cambio: mi emoción era mucho menos triste que el abatimiento en que estaba sumido hacía mucho tiempo. La tristeza de la separación se mezclaba con vagas pero dulces esperanzas, con la espera impaciente del peligro y con el sentimiento de una noble ambición. La noche se me hizo corta.
Paga adelantada, paga viciada.
Quien escucha, su mal oye
La vida es la percepción de la conciencia sobre las razones de la existencia.
El paraíso no está hecho para los vagos
Hoy los alemanes han invadido Polonia; por la tarde he ido a la piscina.
El que ama, vuela, funciona y se regocija; está libre y nada lo detiene
El dolor más espantoso es el que vela frío y paralítico en el fondo del corazón.
Por primera vez el niño debe intercambiar placer por dignidad social.
Sentía que se había producido en mi un gran cambio: mi emoción era mucho menos triste que el abatimiento en que estaba sumido hacía mucho tiempo. La tristeza de la separación se mezclaba con vagas pero dulces esperanzas, con la espera impaciente del peligro y con el sentimiento de una noble ambición. La noche se me hizo corta.
Paga adelantada, paga viciada.
Quien escucha, su mal oye
La vida es la percepción de la conciencia sobre las razones de la existencia.
El paraíso no está hecho para los vagos
Hoy los alemanes han invadido Polonia; por la tarde he ido a la piscina.
El que ama, vuela, funciona y se regocija; está libre y nada lo detiene