se siente limpia y veloz, con la cabeza despejada, lista para la pelea. Toma un sorbo de café, baja la taza, estira los brazos. Levantarse a lo que parece ser un buen día, prepararse para trabajar pero no embarcarse todavía, resulta una de las experiencias más singulares.
Para un escritor el éxito es siempre temporal, es siempre un fracaso.
No sé quien eres. O lo que intentas hacer. Pero tranquilo... Yo me ocuparé de todo.
En sus cartas a Sand, Flaubert mantiene un credo que había formulado de este modo en una carta dirigida a otra amiga en 1857: La vida es tan espantosa que el único medio para poderla soportar es evitarla. Y se la evita viviendo en el Arte, en la búsqueda incesante de lo Verdadero que proporciona lo bello.
Soy un monstruo. No puedo ser tu niñera. Vete. Piérdete.
La vida es felicidad, merécela.
Estamos más vivos cuando estamos enamorados.
La primavera; abismo del no ser al ser abismo, la eternidad del tiempo prisionera.
La mujer debe tener comprensión con el hombre e interesarse por las cosas de su marido. Porque es frecuente que a la mujer le interese mucho el bordado o el jersey que ha hecho, y a lo mejor su marido es un hombre de una gran categoría, y las cosas que hace su marido son de mucha importancia, pero a su mujer no le importa, no se interesa por ellas.
Los mirones son de palo.
Para un escritor el éxito es siempre temporal, es siempre un fracaso.
No sé quien eres. O lo que intentas hacer. Pero tranquilo... Yo me ocuparé de todo.
En sus cartas a Sand, Flaubert mantiene un credo que había formulado de este modo en una carta dirigida a otra amiga en 1857: La vida es tan espantosa que el único medio para poderla soportar es evitarla. Y se la evita viviendo en el Arte, en la búsqueda incesante de lo Verdadero que proporciona lo bello.
Soy un monstruo. No puedo ser tu niñera. Vete. Piérdete.
La vida es felicidad, merécela.
Estamos más vivos cuando estamos enamorados.
La primavera; abismo del no ser al ser abismo, la eternidad del tiempo prisionera.
La mujer debe tener comprensión con el hombre e interesarse por las cosas de su marido. Porque es frecuente que a la mujer le interese mucho el bordado o el jersey que ha hecho, y a lo mejor su marido es un hombre de una gran categoría, y las cosas que hace su marido son de mucha importancia, pero a su mujer no le importa, no se interesa por ellas.
Los mirones son de palo.