muy pocos, un eterno viajar. Estos últimos son melancólicos que tienen que rehuir el contacto con la madre tierra. Buscan a quien mantenga alejada de ellos la melancolía de la patria. Y le guardan fidelidad. Los tratados medievales sobre los humores saben de la apetencia de viajes largos de este tipo de gente.
No... nada cambia, los días solo pasan y pasan.
No hay belleza sin algo extraño en sus proporciones
En aquella época encontré un extraño refugio. Por casualidad, como suele decirse. Pero esas casualidades no existen. Cuando alguien necesita algo con mucha urgencia y lo encuentra, no es la casualidad la que se lo proporciona, sino él mismo. El propio deseo y la propia necesidad conducen a ello. – Demian
No es momento de preocuparse por tus amigas. Harías bien en preocuparte de ti misma.
Entre Santiago y la Magdalena, calienta el sol aunque Dios no quiera.
La felicidad de los malvados como un torrente pasa
Lo bien dicho se dice presto.
El amor es el arma que ponemos en manos de los demás para que luego nos asesinen con ella.
Intento mantener mi trabajo y mi vida privada separados.
No... nada cambia, los días solo pasan y pasan.
No hay belleza sin algo extraño en sus proporciones
En aquella época encontré un extraño refugio. Por casualidad, como suele decirse. Pero esas casualidades no existen. Cuando alguien necesita algo con mucha urgencia y lo encuentra, no es la casualidad la que se lo proporciona, sino él mismo. El propio deseo y la propia necesidad conducen a ello. – Demian
No es momento de preocuparse por tus amigas. Harías bien en preocuparte de ti misma.
Entre Santiago y la Magdalena, calienta el sol aunque Dios no quiera.
La felicidad de los malvados como un torrente pasa
Lo bien dicho se dice presto.
El amor es el arma que ponemos en manos de los demás para que luego nos asesinen con ella.
Intento mantener mi trabajo y mi vida privada separados.