lo mismo? Tú te sacrificaste por mí aquella vez. ¿Pensabas en ese momento que era tu trabajo de shinigami? ¡Eso no es lo que significa sacrificarse uno mismo! No acepto ningún compromiso. Si las cosas se ponen feas, quizá huya, ya que no soy tan buena persona como para sacrificarme por todo el mundo. Pero... por desgracia, tampoco soy tan desalmado como para vivir tranquilamente sin pagar mis deudas.
Busque, dicen ellos. Yo busco mucho la expresión justa, la expresión sencilla, la expresión que conviene más al tema en cuestión, al pensamiento que se tiene, al sentimiento que anima, a lo que precede, a lo que sigue, al sitio que aguarda la palabra.
La unión hace la fuerza.
¿En base a qué indicio se establece la vida o la muerte de un escritor? ¿Acaso X está vivo y es contemporáneo porque puede ir a una reunión y Marcel Proust está muerto porque ya no puede ir a ninguna parte? De esa forma sólo se puede juzgar a los velocistas.
Hay tantas maneras de gustar como has deseos de hacerlo.
Un hombre que no es capaz de secar las lágrimas de una mujer no es un hombre
Allá arriba, sólo aquellos que han sido elegidos pueden jugar.
Arrastraré la lesión de por vida.
La juventud, aun cuando nadie la combata, halla en sí misma su propio enemigo.
La coquetería es al amor, lo que la pornografía al sexo.
Busque, dicen ellos. Yo busco mucho la expresión justa, la expresión sencilla, la expresión que conviene más al tema en cuestión, al pensamiento que se tiene, al sentimiento que anima, a lo que precede, a lo que sigue, al sitio que aguarda la palabra.
La unión hace la fuerza.
¿En base a qué indicio se establece la vida o la muerte de un escritor? ¿Acaso X está vivo y es contemporáneo porque puede ir a una reunión y Marcel Proust está muerto porque ya no puede ir a ninguna parte? De esa forma sólo se puede juzgar a los velocistas.
Hay tantas maneras de gustar como has deseos de hacerlo.
Un hombre que no es capaz de secar las lágrimas de una mujer no es un hombre
Allá arriba, sólo aquellos que han sido elegidos pueden jugar.
Arrastraré la lesión de por vida.
La juventud, aun cuando nadie la combata, halla en sí misma su propio enemigo.
La coquetería es al amor, lo que la pornografía al sexo.