¿Y qué, si he estado bebiendo? Eso no es cosa suya. ¡Sigue usted siendo la cortesía personificada, incluso en este trance! ¡Por Dios! Scarlett, no beba usted a escondidas. La gente siempre lo nota, y así se arruina la reputación de una persona. Y, además, es mala cosa el beber a solas. ¿Qué es lo que le pasa, encanto?
No soy terco a menudo, pero esta vez creo que necesito serlo. Quiero que te quedes aquí, Lilly. Quiero que permanezcas aquí donde viven todos los que conoces, y donde todos tu sueños y ambiciones se crearon. Si eliges quedarte nunca dejaré tu lado. No te dejaré perder a otra persona.
El trabajo aleja tres grandes vicios: el aburrimiento, el vicio y la penuria.
Comenzar con un fin en mente hace posible que nuestra vida tenga razón de ser, pues la creación de una visión de lo que queremos lograr permite que nuestras acciones estén dirigidas a lo que verdaderamente es significativo en nuestras vidas.
La mediocridad es lo excelente para los mediocres.
Los sabios hablan, porque tienen algo que decir. Los tontos hablan, porque tienen que decir algo.
Si avanzo sígueme, si me detengo empújame, si retrocedo mátame.
Reírse con otro es el mayor síntoma de amor.
Al borde de la muerte más sonora que antes las cigarras en otoño.
¿Cómo quieres que deduzca... lo que hay en el corazón de la mujer a la que amo?
No soy terco a menudo, pero esta vez creo que necesito serlo. Quiero que te quedes aquí, Lilly. Quiero que permanezcas aquí donde viven todos los que conoces, y donde todos tu sueños y ambiciones se crearon. Si eliges quedarte nunca dejaré tu lado. No te dejaré perder a otra persona.
El trabajo aleja tres grandes vicios: el aburrimiento, el vicio y la penuria.
Comenzar con un fin en mente hace posible que nuestra vida tenga razón de ser, pues la creación de una visión de lo que queremos lograr permite que nuestras acciones estén dirigidas a lo que verdaderamente es significativo en nuestras vidas.
La mediocridad es lo excelente para los mediocres.
Los sabios hablan, porque tienen algo que decir. Los tontos hablan, porque tienen que decir algo.
Si avanzo sígueme, si me detengo empújame, si retrocedo mátame.
Reírse con otro es el mayor síntoma de amor.
Al borde de la muerte más sonora que antes las cigarras en otoño.
¿Cómo quieres que deduzca... lo que hay en el corazón de la mujer a la que amo?