y nuestras almas. Sentí que podía compartir los trece años que había pasado con ella. Y entonces, al momento siguiente, me embargó una tristeza infinita. El calor de Akari... y su alma, ¿cómo podría quedarme con eso y a dónde lo llevaría? Me entristecí ya que no tenía la respuesta a ninguna de esas preguntas. En ese momento supe que no estaríamos juntos para siempre.
El peso abrumador de lo que nos deparaban nuestras vidas y la incertidumbre del tiempo frente a nosotros. Pero la creciente ansiedad que se apoderó de mí... pronto iba a derretirse. Todo lo que quedó fue la sensación de los dulces labios de Akari.
Fue el hombre por maduro, y lo pusieron verde.
La VeRDaD MaS CRueL eS MeJoR Que La MaS HeRMoSaS De LaS MeNTiRaS.
El talento es algo atribuido a las mentes abiertas, jamás a las obtusas. (romeo_es)
Liebre La adiestrada, presto sale a la vereda
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Necio es quien piensa que otro no piensa.
El hombre que se levanta es aún más grande que el que no ha caído.
¡Prisa! Nunca tengo prisa, no tengo tiempo.
El éxito lo obtienen aquellos que están seguros del él.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Al amor, para que sea eterno, hay que matarlo antes de que se acabe.
El peso abrumador de lo que nos deparaban nuestras vidas y la incertidumbre del tiempo frente a nosotros. Pero la creciente ansiedad que se apoderó de mí... pronto iba a derretirse. Todo lo que quedó fue la sensación de los dulces labios de Akari.
Fue el hombre por maduro, y lo pusieron verde.
La VeRDaD MaS CRueL eS MeJoR Que La MaS HeRMoSaS De LaS MeNTiRaS.
El talento es algo atribuido a las mentes abiertas, jamás a las obtusas. (romeo_es)
Liebre La adiestrada, presto sale a la vereda
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Necio es quien piensa que otro no piensa.
El hombre que se levanta es aún más grande que el que no ha caído.
¡Prisa! Nunca tengo prisa, no tengo tiempo.
El éxito lo obtienen aquellos que están seguros del él.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Al amor, para que sea eterno, hay que matarlo antes de que se acabe.