Con tu arco disparas en mi rostro que en dos se quebrará Liberando lo que tanto me atormenta !Oh¡ Madre blanca y pura, soy sumiso a ti Cuando repites en mi oído lo que quiero oír “tu eres el niño más bonito de todos” Ahora eres parte de mí, “tu eres el niño más bonito de todos” El mal también es, bueno en mí. Ahora no me resisto, ella se ríe y me canta Mientras lentamente abusa de mi. Se ha vuelto mala y me tortura en la noche gritando… “tu eres el niño más bonito de todos” Como me libro del doloroso parto? Si aún en mi cama estamos ****ndo, Mirando así como doy a luz ella se divierte comiendo mi placenta Vamos. “tu eres el niño mas bonito de todos”
No tientes a un hombre desesperado.
Si voy a morir en mi propia pelea, entonces no me quejaré.
El amor es como una enfermedad, poco a poco se adueña de ti, y poco a poco te mata.
Yo llevaba en el corazón el deseo de hacer el bien, y nada más.
No es la razón la que nos provee de una dirección moral, sino la sensibilidad.
El gobierno, en la mejor condición, es un mal necesario; y en la peor es insoportable.
Yuki, si te llevas bien con esta chica te enamorarás de ella. Es por eso que quiero matarla.
El beso es una sed loca, que no la apaga el beber, sólo la seca otra boca que tenga la misma sed.
Si Botticelli viviera hoy trabajaría para Vogue.
La mente siempre tiene razón, mientras que el apetito y la imaginación pueden equivocarse.
Nada necesita tanto una reforma como las costumbres ajenas.
No tientes a un hombre desesperado.
Si voy a morir en mi propia pelea, entonces no me quejaré.
El amor es como una enfermedad, poco a poco se adueña de ti, y poco a poco te mata.
Yo llevaba en el corazón el deseo de hacer el bien, y nada más.
No es la razón la que nos provee de una dirección moral, sino la sensibilidad.
El gobierno, en la mejor condición, es un mal necesario; y en la peor es insoportable.
Yuki, si te llevas bien con esta chica te enamorarás de ella. Es por eso que quiero matarla.
El beso es una sed loca, que no la apaga el beber, sólo la seca otra boca que tenga la misma sed.
Si Botticelli viviera hoy trabajaría para Vogue.
La mente siempre tiene razón, mientras que el apetito y la imaginación pueden equivocarse.
Nada necesita tanto una reforma como las costumbres ajenas.