por medio de un sello, no es así.
- Kero: Ay, es que me quedé dormido.
- Sakura: ¿Cuánto tiempo?
- Kero: Pues, treinta años.
- Sakura: ¿Y eres la bestia que mantiene selladas las cartas?...
- Kero: Ay, en la vida, todo puede ser, déjame ser.
- Sakura: ¿Esos ruidos extraños eran tus ronquidos?...
¡Sé valiente! No te niegues a cortar todo lo que, aunque sea levemente, cause dolor a quien tanto te ama.
La gloria es un veneno que pasa también a través del bronce de los corazones más equilibrados.
Es impío no el que suprime a los Dioses, sino el que los conforma a las opiniones de los mortales.
El odio es el mejor remedio contra el mal de amores, porque nos hace creer que la otra persona no nos merece.
¿Por qué debo buscarlo? Soy el mismo, soy como él. Su esencia habla a través de mí. ¡Me he estado buscando!
Morirse es fácil, lo carajo está en resucitar al tercer día.
El que a muchos teme, de muchos es temido
Enamorado y loco, lo uno es lo otro
Tú siempre das la espalda a la realidad. ¡Hazle frente!
Mis ojos buscan tus pupilas hondas, mis manos la caricia de tus dedos.
- Kero: Ay, es que me quedé dormido.
- Sakura: ¿Cuánto tiempo?
- Kero: Pues, treinta años.
- Sakura: ¿Y eres la bestia que mantiene selladas las cartas?...
- Kero: Ay, en la vida, todo puede ser, déjame ser.
- Sakura: ¿Esos ruidos extraños eran tus ronquidos?...
¡Sé valiente! No te niegues a cortar todo lo que, aunque sea levemente, cause dolor a quien tanto te ama.
La gloria es un veneno que pasa también a través del bronce de los corazones más equilibrados.
Es impío no el que suprime a los Dioses, sino el que los conforma a las opiniones de los mortales.
El odio es el mejor remedio contra el mal de amores, porque nos hace creer que la otra persona no nos merece.
¿Por qué debo buscarlo? Soy el mismo, soy como él. Su esencia habla a través de mí. ¡Me he estado buscando!
Morirse es fácil, lo carajo está en resucitar al tercer día.
El que a muchos teme, de muchos es temido
Enamorado y loco, lo uno es lo otro
Tú siempre das la espalda a la realidad. ¡Hazle frente!
Mis ojos buscan tus pupilas hondas, mis manos la caricia de tus dedos.