oficina. Eres exquisita, honesta, cálida, ingeniosa, seductoramente inocente; la lista es interminable. Te admiro. Te deseo, y la idea de alguien más teniéndote es como un cuchillo girando en mi alma oscura.
Después de que vi a Nishimiya, después de que entendí todo acerca de ella, ya no huyo de mi vida. ¡Estoy viviendo mi vida!
Los que se enamoran de la práctica sin la teoría son como los pilotos sin timón ni brújula, que nunca podrán saber a dónde van.
...los oradores, cuando no bastan a defender la causa por justicia, se acogen a las voces, como el cojo al caballo. (Parafraseando a Marco Tulio).
¡Me tratáis como a un Basilio cualquiera!
Manos grandes, ásperas y huesudas... Son manos de pianista. ¿Ves? Las manos se alegran de tocarme. Se mueren de ganas por tocar el piano.
No se lo diré, no le diré que en toda mi vida, nada ha hecho latir mi corazón de esta manera como él lo ha hecho. Duele demasiado decirlo.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Lo más frustrante de ser viejo es que ya sabes todas las respuestas, pero nadie te pregunta.
Después de que vi a Nishimiya, después de que entendí todo acerca de ella, ya no huyo de mi vida. ¡Estoy viviendo mi vida!
Los que se enamoran de la práctica sin la teoría son como los pilotos sin timón ni brújula, que nunca podrán saber a dónde van.
...los oradores, cuando no bastan a defender la causa por justicia, se acogen a las voces, como el cojo al caballo. (Parafraseando a Marco Tulio).
¡Me tratáis como a un Basilio cualquiera!
Manos grandes, ásperas y huesudas... Son manos de pianista. ¿Ves? Las manos se alegran de tocarme. Se mueren de ganas por tocar el piano.
No se lo diré, no le diré que en toda mi vida, nada ha hecho latir mi corazón de esta manera como él lo ha hecho. Duele demasiado decirlo.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Lo más frustrante de ser viejo es que ya sabes todas las respuestas, pero nadie te pregunta.