hombres quieren una mujer para su exclusivo placer, los maridos una esposa que lleve la casa y haga la comida y los viejos una nuera que les asegure la descendencia. Ninguno busca amor.
Un electrón no es más (ni menos) hipotético que una estrella. Hoy en día, contamos los electrones de uno en uno con un contador Geiger, como contamos las estrellas de una en una en una placa fotográfica.
El hombre nació con 2 cabezas... la de arriba y la de abajo... pero con la insuficiente sangre para hacer funcionar las dos al mismo tiempo.
Es importante que la empresa sea una familia, que las personas sientan que son parte de la empresa, y que la empresa sea como una familia para ellos
Apoyame cuando menos lo merezca porque será cuando más lo necesite
Todos los días son aniversarios que una memoria infiel no conmemora: aniversarios de lejanas dichas, de sueños, de inquietudes y de auroras.
Las heridas se curaran mientras sigamos con vida.
Mi gente, mi casa, mi poco de fe... Me llaman, me emplazan, me dicen... Volve.
Puedes culpar a tu padre todo lo que quieras, pero en algún momento tendrás que asumir la culpa por tus propios actos.
Un electrón no es más (ni menos) hipotético que una estrella. Hoy en día, contamos los electrones de uno en uno con un contador Geiger, como contamos las estrellas de una en una en una placa fotográfica.
El hombre nació con 2 cabezas... la de arriba y la de abajo... pero con la insuficiente sangre para hacer funcionar las dos al mismo tiempo.
Es importante que la empresa sea una familia, que las personas sientan que son parte de la empresa, y que la empresa sea como una familia para ellos
Apoyame cuando menos lo merezca porque será cuando más lo necesite
Todos los días son aniversarios que una memoria infiel no conmemora: aniversarios de lejanas dichas, de sueños, de inquietudes y de auroras.
Las heridas se curaran mientras sigamos con vida.
Mi gente, mi casa, mi poco de fe... Me llaman, me emplazan, me dicen... Volve.
Puedes culpar a tu padre todo lo que quieras, pero en algún momento tendrás que asumir la culpa por tus propios actos.