descubrirán que el condicionamiento infantil y la narcohipnosis son más eficaces como instrumentos de gobierno que los garrotes y los calabozos, y que la avidez de poder puede satisfacerse tan cabalmente si mediante sugestión se hace que la gente ame su servidumbre como si a latigazos y puntapies se le impone la obediencia.
Sucede con frecuencia que la posesión mata los más grandes poemas del deseo, a cuyos sueños corresponde raramente el objeto poseído.
El tiempo descubre a los que tienen la moral en piezas, para mostrarla, aunque de su paño jamás corten un traje para cubrir su mediocridad.
Enciende el fuego, echa unos troncos y escucha cómo crepitan y déjalos quemarse, quemarse, quemarse, en una noche como ésta.
No, gracias. Es imposible que sienta algo por una mujer tan indeseable e inmoral.
El mundo no es hermoso, por lo tanto lo es
La cultura es lo que, en la muerte, continúa siendo la vida.
Tú no me debes nada*
Las grandes naciones han actuado siempre como gánsteres y las pequeñas como prostituras.
En contacto con la realidad nos encontramos las metas a perseguir.
Sucede con frecuencia que la posesión mata los más grandes poemas del deseo, a cuyos sueños corresponde raramente el objeto poseído.
El tiempo descubre a los que tienen la moral en piezas, para mostrarla, aunque de su paño jamás corten un traje para cubrir su mediocridad.
Enciende el fuego, echa unos troncos y escucha cómo crepitan y déjalos quemarse, quemarse, quemarse, en una noche como ésta.
No, gracias. Es imposible que sienta algo por una mujer tan indeseable e inmoral.
El mundo no es hermoso, por lo tanto lo es
La cultura es lo que, en la muerte, continúa siendo la vida.
Tú no me debes nada*
Las grandes naciones han actuado siempre como gánsteres y las pequeñas como prostituras.
En contacto con la realidad nos encontramos las metas a perseguir.