no son los trenes bala, ni el turismo que busca un harakiri cultural, es una madre con dos chicos en bicicleta, uno delante, el otro atrás por entre el tránsito de Osaka que la respeta con su frágil dignidad.
Nada proporciona tanto placer a un autor como el encontrar sus propios trabajos respetuosamente citados por otros doctos autores.
Para mí, echar a un entrenador es como tomarme una cerveza. Puedo echar a 20 en un año. Hasta a cien si hace falta.
Las mujeres tienen una edad en que necesitan ser bellas para ser amadas, y otra en que necesitan ser amadas para ser bellas.
La ira es un arma peligrosa. Tus enemigos intentarán usar tu furia contra ti. Úsala contra ellos antes.
El amor es algo que das con total libertad a aquellos que te rodean.
Es un sentimiento que te hace sentir protegido..
Es un alivio encontrar en un libro de reglas o de leyes alguna que nunca te afectará.
Una mujer sin ternura es una monstruosidad social de la naturaleza; más aún que un hombre sin valor.
El erotismo es una de las bases del conocimiento de uno mismo, tan indispensable como la poesía.
Los hombres están hechos los unos para los otros; instruyéndolos o soportándolos
Por simple sentido común no creo en Dios, en ninguno.
Nada proporciona tanto placer a un autor como el encontrar sus propios trabajos respetuosamente citados por otros doctos autores.
Para mí, echar a un entrenador es como tomarme una cerveza. Puedo echar a 20 en un año. Hasta a cien si hace falta.
Las mujeres tienen una edad en que necesitan ser bellas para ser amadas, y otra en que necesitan ser amadas para ser bellas.
La ira es un arma peligrosa. Tus enemigos intentarán usar tu furia contra ti. Úsala contra ellos antes.
El amor es algo que das con total libertad a aquellos que te rodean.
Es un sentimiento que te hace sentir protegido..
Es un alivio encontrar en un libro de reglas o de leyes alguna que nunca te afectará.
Una mujer sin ternura es una monstruosidad social de la naturaleza; más aún que un hombre sin valor.
El erotismo es una de las bases del conocimiento de uno mismo, tan indispensable como la poesía.
Los hombres están hechos los unos para los otros; instruyéndolos o soportándolos
Por simple sentido común no creo en Dios, en ninguno.