princesa de un palacio realLas montañas escalarY por las nubes volar.Cómo extraño ni niñezNo sabía de problemasNi deudas, ni preocupacionesCon mis amigos disfrutarDe una muñeca ser mamáSer doctora, ser cantante,Y a ser grande jugarQuisiera regresar el tiempoY ser niña otra vezRobarme esa mirada tierna,La imaginaciónY la inocencia también,Agregarla de nuevo a mi vidaY ponerle ese toque mágicoQue quedaron en el ayer….¡Ay! Cómo extraño mi niñez.
La B y la M no significa que los pilotos sean buenos o malos, sino que son sus marcas de neumáticos
En el momento en que me despierto, antes de ponerme el maquillaje, digo una pequeña oración por ti.
La mujer será realmente igual al hombre el día en que se designe a una mujer incompetente para un puesto importante.
- No deberías sobre-estimarme, eso simplemente fue suerte.
- ¡Entonces, déjame contar con esa suerte!
Me dejó la amarga impresión de que lo que había visto a través de su pupila estancada era la sombra de la muerte.
A los que debemos temer son a aquellos cercanos a las víctimas de los yoma.
Lo que para una persona puede ser una distancia prudencial, para otra puede ser un abismo
Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño
Entre col y col, lechuga.
No hay rosa sin espinas.
La B y la M no significa que los pilotos sean buenos o malos, sino que son sus marcas de neumáticos
En el momento en que me despierto, antes de ponerme el maquillaje, digo una pequeña oración por ti.
La mujer será realmente igual al hombre el día en que se designe a una mujer incompetente para un puesto importante.
- No deberías sobre-estimarme, eso simplemente fue suerte.
- ¡Entonces, déjame contar con esa suerte!
Me dejó la amarga impresión de que lo que había visto a través de su pupila estancada era la sombra de la muerte.
A los que debemos temer son a aquellos cercanos a las víctimas de los yoma.
Lo que para una persona puede ser una distancia prudencial, para otra puede ser un abismo
Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño
Entre col y col, lechuga.
No hay rosa sin espinas.