esas cosas que dan a la gente una relativa felicidad, en una persona que abandona su vocación se hacen amargas como la hiel, agrias como el vinagre, repugnantes como el rejalgar.
Si serás... Siempre igual haciendo locuras. ¿Hasta dónde piensas llegar por nosotros? Ni siquiera ahora piensas en ceder o abandonarnos. Ante ti ya no puedo quejarme de los fastidiosas que son las cosas.
A la minoría silenciosa no se la deja hablar, porque la minoría silenciosa es fea, católica y sentimental, ¡es judía!
Dejad pensar al pueblo que gobierna y se dejará gobernar.
Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?
Al papel, con el untu le entra el aquel.
Quisiera ser leído por una minoria y ser conocido por la mayoria*
El canto popular debe volar libre, no hay que armonizarlo.
Si serás... Siempre igual haciendo locuras. ¿Hasta dónde piensas llegar por nosotros? Ni siquiera ahora piensas en ceder o abandonarnos. Ante ti ya no puedo quejarme de los fastidiosas que son las cosas.
A la minoría silenciosa no se la deja hablar, porque la minoría silenciosa es fea, católica y sentimental, ¡es judía!
Dejad pensar al pueblo que gobierna y se dejará gobernar.
Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?
Al papel, con el untu le entra el aquel.
Quisiera ser leído por una minoria y ser conocido por la mayoria*
El canto popular debe volar libre, no hay que armonizarlo.