quitarle ojo a aquel hombre que tenía ante su mesa, y el cual deseaba informarse si, desde el punto de vista clínico, existía alguna probabilidad de salvarse de la horca, por el feo y sucio delito de haberse devorado impunemente a un rollizo niño de pecho.
La novela es un género dialógico, como lo escribió Mijail Bajtine. En otras palabras, establece un diálogo con los géneros anteriores, como los escritos de los trovadores o la cultura del carnaval.
Lo único que le debe frenar a Dios, para que no envíe otra gran inundación, es que la primera no ha dado el más mínimo resultado.
¡Esto es horrible!... no puedo creer que mi primer amor fue un tipo como ese.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
Es mejor amar lo que se tiene, que buscar tener lo que se ama.
El beso, para unos es un simple roce de labios y para otros es la voz del alma.
Cocinamos porque queremos hacer a alguien feliz cuando lo coma.
La novela es un género dialógico, como lo escribió Mijail Bajtine. En otras palabras, establece un diálogo con los géneros anteriores, como los escritos de los trovadores o la cultura del carnaval.
Lo único que le debe frenar a Dios, para que no envíe otra gran inundación, es que la primera no ha dado el más mínimo resultado.
¡Esto es horrible!... no puedo creer que mi primer amor fue un tipo como ese.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
Es mejor amar lo que se tiene, que buscar tener lo que se ama.
El beso, para unos es un simple roce de labios y para otros es la voz del alma.
Cocinamos porque queremos hacer a alguien feliz cuando lo coma.