que determinaban el rumbo de la historia humana, habían superado las viejas barreras. Vistas como organismos, habían conseguido una especie de inmortalidad.
Me percaté entonces de que la alegría es un estado del alma y no una cualidad de las cosas; que las cosas en sí mismas no son alegres ni tristes, sino que se limitan a reflejar el tono con que nosotros las envolvemos
Una cucharadita de tu cariño y una pizca de tu corazón, con esa pequeña cantidad de ti y un poquito de fuego, viviría toda mi vida.
¡Sus celos solo me dan ganas de esforzarme más!
Agua del Duero, caldo de pollo.
Nunca se logra ningún beneficio sin perjudicar a otro.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
No pienso perder nada, voy a cumplir todos sus sueños. Puede que sea un pensamiento infantil, pero estoy bien siendo infantil.
Me percaté entonces de que la alegría es un estado del alma y no una cualidad de las cosas; que las cosas en sí mismas no son alegres ni tristes, sino que se limitan a reflejar el tono con que nosotros las envolvemos
Una cucharadita de tu cariño y una pizca de tu corazón, con esa pequeña cantidad de ti y un poquito de fuego, viviría toda mi vida.
¡Sus celos solo me dan ganas de esforzarme más!
Agua del Duero, caldo de pollo.
Nunca se logra ningún beneficio sin perjudicar a otro.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
No pienso perder nada, voy a cumplir todos sus sueños. Puede que sea un pensamiento infantil, pero estoy bien siendo infantil.