hablar. Si querían decirme algo, tendrían que escribirlo en un papelito y enseñármelo. Al final se hartarían y ya no tendría que hablar el resto de mi vida. Pensarían que era un pobre hombre y me dejarían en paz.
Escribo en periódicos. Y a veces aún hago periodismo de calle. Fue además una fuente maravillosa de temas, de personajes. No sé qué porcentaje, casi la mitad de las cosas que he escrito provienen de mis tiempos de periodista
Es culpable el que ofende la libertad en la persona sagrada de nuestros adversarios, y más si la ofende en nombre de la libertad.
Alguien que dice que salvará el mundo no puede protegerlo.
Para elevar el espíritu de una prensa no hay remedio mejor que libertarla.
Estabas enojado, y yo de verdad deseaba hablarte, pero siempre me regañabas y no sabía que hacer.
Hasta las ideas más optimistas toman un coche fúnebre para pasearse por mi cerebro.
Lo siento, pero parece que para él fue una gran conmoción que lo rechazara un hámster.
Escribo en periódicos. Y a veces aún hago periodismo de calle. Fue además una fuente maravillosa de temas, de personajes. No sé qué porcentaje, casi la mitad de las cosas que he escrito provienen de mis tiempos de periodista
Es culpable el que ofende la libertad en la persona sagrada de nuestros adversarios, y más si la ofende en nombre de la libertad.
Alguien que dice que salvará el mundo no puede protegerlo.
Para elevar el espíritu de una prensa no hay remedio mejor que libertarla.
Estabas enojado, y yo de verdad deseaba hablarte, pero siempre me regañabas y no sabía que hacer.
Hasta las ideas más optimistas toman un coche fúnebre para pasearse por mi cerebro.
Lo siento, pero parece que para él fue una gran conmoción que lo rechazara un hámster.