esta mesa donde me ha tocado hablar! Ayer, señoras, señores, desde esta misma tribuna el señor Presidente de los Estados Unidos, a quien yo llamo «el diablo», vino aquí hablando como dueño del mundo, como dueño del mundo. Un psiquiatra no estaría demás para analizar el discurso de ayer del Presidente de los Estados Unidos.
En cuanto empecé a caer en la cuenta de la pérdida que había sufrido, comencé a entristecerme sobremanera; entonces me dirigí a una imagen de Nuestra Señora y le rogué con muchas lágrimas que me tomase por hija suya.
No quería perder el hoy que pase con ella. Y por esa misma razón, no tenía más opción que superar "El Mañana".
El regalo más grande que les puedes dar a los demás es el ejemplo de tu propia vida.
Carecer de libros propios es el colmo de la miseria.
Retengamos la idea de lucha: toda acción es una batalla; la única felicidad es la paz.
Las agonías del remordimiento envenena los pequeños placeres que algunas veces produce el exceso de pena.
El fanatismo es una mezcla de estrechez de miras y energía altamente explosiva.
En cuanto empecé a caer en la cuenta de la pérdida que había sufrido, comencé a entristecerme sobremanera; entonces me dirigí a una imagen de Nuestra Señora y le rogué con muchas lágrimas que me tomase por hija suya.
No quería perder el hoy que pase con ella. Y por esa misma razón, no tenía más opción que superar "El Mañana".
El regalo más grande que les puedes dar a los demás es el ejemplo de tu propia vida.
Carecer de libros propios es el colmo de la miseria.
Retengamos la idea de lucha: toda acción es una batalla; la única felicidad es la paz.
Las agonías del remordimiento envenena los pequeños placeres que algunas veces produce el exceso de pena.
El fanatismo es una mezcla de estrechez de miras y energía altamente explosiva.