de los valores cristianos, la tentativa, emprendida con todos los medios, con todos los instintos, con todo el genio, de llevar a la victoria a los contra-valores, a los valores aristocráticos...
Los católicos hablaban de la gracia, pero ¿Qué era la gracia, a no ser la conciencia de los deberes diarios, la responsabilidad para con los demás y la obediencia a la autoridad civil? ¿Y la necesidad de ser un auténtico hombre?
Tan gentil y tan honesta luce mi dama cuando a alguien saluda, que toda lengua temblando quédase muda, y no se atreven los ojos a mirarla
La historia objetiva no existe, se trata siempre de una interpretación.
En este mundo hay tres grupos de personas: Los muy buenos, los buenos y los que necesitan ser apoyados por los buenos y los muy buenos.
Los hombres son siempre niños, aún cuando a veces asombren por su crueldad. Siempre necesitan educación, tutela y amor.
El miedo es un frío intenso entre los dedos.
Imaginar un lenguaje significa imaginar una forma de vida
Los católicos hablaban de la gracia, pero ¿Qué era la gracia, a no ser la conciencia de los deberes diarios, la responsabilidad para con los demás y la obediencia a la autoridad civil? ¿Y la necesidad de ser un auténtico hombre?
Tan gentil y tan honesta luce mi dama cuando a alguien saluda, que toda lengua temblando quédase muda, y no se atreven los ojos a mirarla
La historia objetiva no existe, se trata siempre de una interpretación.
En este mundo hay tres grupos de personas: Los muy buenos, los buenos y los que necesitan ser apoyados por los buenos y los muy buenos.
Los hombres son siempre niños, aún cuando a veces asombren por su crueldad. Siempre necesitan educación, tutela y amor.
El miedo es un frío intenso entre los dedos.
Imaginar un lenguaje significa imaginar una forma de vida