un sabio tribunal supremo que mire por el bien del Estado y la sociedad, ni un hombre santo y justo, sino un ser miserable destruido por el poder del Estado totalitario. Quien pronuncie el veredicto será un hombre que a su vez ha caído, se ha inclinado, ha tenido miedo y se ha sometido.
El pensamiento y la palabra son sinónimos.
Justo a mí, me toco ser yo.
En vez de verte sufrir a causa de como eres, preferiría verte sufriendo por el esfuerzo a cambiar.
Si no hay arrebato, si no hay hechizo, o, mejor, si no hay cierto embelesamiento, no es posible hablar de genio.
Los animales tienen corazón y pasiones, pero la santa imagen de lo honesto y de lo bello sólo puede tener cabida en el corazón humano.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
La amistad es más difícil y más rara que el amor. Por eso, hay que salvarla como sea
El pensamiento y la palabra son sinónimos.
Justo a mí, me toco ser yo.
En vez de verte sufrir a causa de como eres, preferiría verte sufriendo por el esfuerzo a cambiar.
Si no hay arrebato, si no hay hechizo, o, mejor, si no hay cierto embelesamiento, no es posible hablar de genio.
Los animales tienen corazón y pasiones, pero la santa imagen de lo honesto y de lo bello sólo puede tener cabida en el corazón humano.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
La amistad es más difícil y más rara que el amor. Por eso, hay que salvarla como sea