discusión trasnochada y mil veces repetida, cómoda como un viejo sillón, de esas discusiones que ni se ganan ni se pierden, y que pueden durar eternamente si así lo desean ambas partes.
Los médicos pueden enterrar sus equivocaciones, pero un arquitecto sólo puede aconsejar a su cliente plantar yerba.
Concebía una idea muy elevada de la justicia por la ostentación que la rodeaba.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador
Siempre resta a cada uno suficiente fuerza para alcanzar aquello de que está convencido.
Hay que considerar todo hecho ya acaecido como inevitable.
Cuando esteis más alegres...
El más ladrón... Sabe perfectamente que nadie muere de honestidad
Los médicos pueden enterrar sus equivocaciones, pero un arquitecto sólo puede aconsejar a su cliente plantar yerba.
Concebía una idea muy elevada de la justicia por la ostentación que la rodeaba.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador
Siempre resta a cada uno suficiente fuerza para alcanzar aquello de que está convencido.
Hay que considerar todo hecho ya acaecido como inevitable.
Cuando esteis más alegres...
El más ladrón... Sabe perfectamente que nadie muere de honestidad