de nombre a este círculo Dios. Podríamos haberle puesto cualquier otro nombre que quisiéramos: abismo, misterio, oscuridad absoluta, luz absoluta, materia, espíritu, esperanza última, desesperanza última, silencio. Pero no olvidar jamás, somos nosotros quienes le ponemos el nombre.
Te llamé para decirte que te mandé rosas tristes y que en cada hoja de las rosas están pedazos de mi corazón.
Ni siquiera me mencione la palabra perder. No soporto pensar en ello.
Lo que bien se piensa, bien se expresa.
Las cosas que nos parecen desgracias son con frecuencia el origen de nuestra felicidad.
El ocio es la madre de todos los vicios.
Los únicos abogados que realmente existen somos nosotros mismos. Nosotros somos los únicos abogados de nuestras propias vidas...
Es curioso como es que nos esforzamos por expresar con palabras algo que no tiene palabras para describirse... El Amor
Te llamé para decirte que te mandé rosas tristes y que en cada hoja de las rosas están pedazos de mi corazón.
Ni siquiera me mencione la palabra perder. No soporto pensar en ello.
Lo que bien se piensa, bien se expresa.
Las cosas que nos parecen desgracias son con frecuencia el origen de nuestra felicidad.
El ocio es la madre de todos los vicios.
Los únicos abogados que realmente existen somos nosotros mismos. Nosotros somos los únicos abogados de nuestras propias vidas...
Es curioso como es que nos esforzamos por expresar con palabras algo que no tiene palabras para describirse... El Amor