La lista de los testimonios tranquilizadores no era, a decir verdad, muy feliz: el viento es parlanchín por definición, y el príncipe era a medias siciliano. De absoluta confianza solamente eran los perros y sólo porque estaban desprovistos de lenguaje articulado.
-Yohei: ¡Mi papá dijo que siempre y cuando "esa" parte de ti sea grande, la estatura no importa!
-Izumo: ¡No digas eso!
-Yohei: ¿Qué? ¿Es malo que las personas tengan un corazón grande?
Dicen que la soledad es nuestro maestro, ¿pero qué nos enseña? ¿nos enseña el dolor o la libertad de ser quién eres?
El miedo conduce al enojo, el enojo, a la ira y la ira, al sufrimiento.
Después de todo, ironizar es ausentarse.
El que sepa decir que es miedo exactamente, tiene el mayor don del mundo.
Fiado haz? ¡Tú pagarás!
A los 14 años practicaba mi firma de autografos porque siempre supe que seria famosa.
-Yohei: ¡Mi papá dijo que siempre y cuando "esa" parte de ti sea grande, la estatura no importa!
-Izumo: ¡No digas eso!
-Yohei: ¿Qué? ¿Es malo que las personas tengan un corazón grande?
Dicen que la soledad es nuestro maestro, ¿pero qué nos enseña? ¿nos enseña el dolor o la libertad de ser quién eres?
El miedo conduce al enojo, el enojo, a la ira y la ira, al sufrimiento.
Después de todo, ironizar es ausentarse.
El que sepa decir que es miedo exactamente, tiene el mayor don del mundo.
Fiado haz? ¡Tú pagarás!
A los 14 años practicaba mi firma de autografos porque siempre supe que seria famosa.