puertas distintas y con aquéllos que aún están en el pasillo. Si están equivocados, necesitan tus oraciones; y si son tus enemigos, estás bajo órdenes para rezar por ellos. Es una de las normas comunes a toda la casa
El universo con todas sus pompas y hermosuras es un caos para el hombre sin fe.
Los peniques no caen del cielo. Hay que ganarlos aquí abajo, en la tierra
Cuando uno elige jugarse la vida, también tiene el derecho de elegir otras cosas
Algo no tiene más existencia que nada.
Es un crimen más grande matar a una hormiga que a un hombre porque el hombre reencarna, mientras la hormiga muere definitivamente
Comprender a los demás es sabio, comprenderse a uno mismo es estar iluminado
A veces de noche, enciendo la luz para no ver mi propia oscuridad.
El universo con todas sus pompas y hermosuras es un caos para el hombre sin fe.
Los peniques no caen del cielo. Hay que ganarlos aquí abajo, en la tierra
Cuando uno elige jugarse la vida, también tiene el derecho de elegir otras cosas
Algo no tiene más existencia que nada.
Es un crimen más grande matar a una hormiga que a un hombre porque el hombre reencarna, mientras la hormiga muere definitivamente
Comprender a los demás es sabio, comprenderse a uno mismo es estar iluminado
A veces de noche, enciendo la luz para no ver mi propia oscuridad.