otro a través de los cielos; mas cuando las estrellas no eran propicias, Ellos no podían vivir. Pero aunque no pudieran vivir, tampoco morirían realmente.
Cuando la ficción adopta la omnipotencia de la realidad, cuando comprobamos que nos hacen sufrir tanto las ilusiones como la realidad, nuestros sufrimientos pierden toda dignidad y todo consuelo.
A lo que leo y enseño sólo le aplico tres criterios: esplendor estético, fuerza intelectual y sabiduría.
Si nada picó la culpa no fue mía, faltaban los peces.
Estoy más salado que la bragueta de un pescador
La esperanza es lo ultimo que se pierde.
Un intelectual es el que va a una biblioteca incluso cuando no llueve.
Amor y otros desastres.
Cuando la ficción adopta la omnipotencia de la realidad, cuando comprobamos que nos hacen sufrir tanto las ilusiones como la realidad, nuestros sufrimientos pierden toda dignidad y todo consuelo.
A lo que leo y enseño sólo le aplico tres criterios: esplendor estético, fuerza intelectual y sabiduría.
Si nada picó la culpa no fue mía, faltaban los peces.
Estoy más salado que la bragueta de un pescador
La esperanza es lo ultimo que se pierde.
Un intelectual es el que va a una biblioteca incluso cuando no llueve.
Amor y otros desastres.