siempre que la sabiduría misma del hombre hace brillar su rostro.
Quien no es capaz de salvar a sus compañeros, jamás podrá ser Hokage. ¡Seré un Hokage capaz de superarlo todo! ¡No permitiré que maten a mis compañeros!
Dura lex ser lex; Dura es la ley pero es la ley.
¡Los prodigios no existen! Son solo trucos de magia, evidentemente.
La compasión nunca se derrocha, siempre y cuando se la tenga uno a sí mismo.
Un hombre inteligente piensa en todo lo que dice pero no dice todo lo que piensa.
Los besos no se piden... se roban... sino pierde el encanto.
La amistad del hombre es con frecuencia un apoyo; la de la mujer es siempre un consuelo.
Quien no es capaz de salvar a sus compañeros, jamás podrá ser Hokage. ¡Seré un Hokage capaz de superarlo todo! ¡No permitiré que maten a mis compañeros!
Dura lex ser lex; Dura es la ley pero es la ley.
¡Los prodigios no existen! Son solo trucos de magia, evidentemente.
La compasión nunca se derrocha, siempre y cuando se la tenga uno a sí mismo.
Un hombre inteligente piensa en todo lo que dice pero no dice todo lo que piensa.
Los besos no se piden... se roban... sino pierde el encanto.
La amistad del hombre es con frecuencia un apoyo; la de la mujer es siempre un consuelo.