procedido constantemente por el sendero de la razón y de la justicia, a pesar de haber conocido la ingratitud.
Enseñar a un niño una lección del catecismo, una oración como el padrenuestro o el avemaría, es una acción mucho mayor y más meritoria a los ojos de Dios que ganar una batalla.
No me importa que el mundo se acabe aquí. Te quiero.
Sombra ambulante es la vida no más. Mera comparsa que breve instante el escenario cruza y se olvida después.
Eh, como si pudieras ir tras la cabeza de mi capitán, con ese nivel...
¿Quieres STARS? ¡Te daré STARS!
El dinero a la mano es como la lámpara de Aladino.
Si aceptas todo lo que te dicen sin cuestionarlo acabarás perdiendo la habilidad de pensar.
Enseñar a un niño una lección del catecismo, una oración como el padrenuestro o el avemaría, es una acción mucho mayor y más meritoria a los ojos de Dios que ganar una batalla.
No me importa que el mundo se acabe aquí. Te quiero.
Sombra ambulante es la vida no más. Mera comparsa que breve instante el escenario cruza y se olvida después.
Eh, como si pudieras ir tras la cabeza de mi capitán, con ese nivel...
¿Quieres STARS? ¡Te daré STARS!
El dinero a la mano es como la lámpara de Aladino.
Si aceptas todo lo que te dicen sin cuestionarlo acabarás perdiendo la habilidad de pensar.