me volvía, más rápido y más hábil era tu cuchillo. A pesar de saber lo que estaba sucediendo, permanecía quieta y dejaba que me desmembraras, tanto te amaba. Tanto.
No es lo mismo hablar de revolución democrática que de democracia revolucionaria. El primer concepto tiene un freno conservador; el segundo es liberador.
No se deberían poner caras largas, aunque sólo fuera para no tener más superficie que afeitar.
¿Sabes ya de la herida del amor? de la que tanta dicha brota y brota tanto dolor.
La derecha acusa a la izquierda de ideologizarlo todo. La derecha tiene la costumbre de hacer negocio con todo
Yo he sido feliz porque soy guerrero y he podido luchar y amar sin tregua ni despacho.
Sírvete de lo aparente como indicio de lo inaparente.
No es lo mismo hablar de revolución democrática que de democracia revolucionaria. El primer concepto tiene un freno conservador; el segundo es liberador.
No se deberían poner caras largas, aunque sólo fuera para no tener más superficie que afeitar.
¿Sabes ya de la herida del amor? de la que tanta dicha brota y brota tanto dolor.
La derecha acusa a la izquierda de ideologizarlo todo. La derecha tiene la costumbre de hacer negocio con todo
Yo he sido feliz porque soy guerrero y he podido luchar y amar sin tregua ni despacho.
Sírvete de lo aparente como indicio de lo inaparente.