reino exactamente igual a como participó en los sufrimientos del Señor por el género humano.
En estos momentos están poniendo bombas en los tranvías de Argel. Mi madre puede estar en uno de esos tranvías. Si la justicia es eso, prefiero a mi madre
Zurrón de mendigo nunca bien henchido
Hemos venido a este mundo como hermanos; caminemos, pues, dándonos la mano y uno delante de otro.
Duda cuanto quieras, pero no dejes de actuar
Apunte a la luna, si no llega al menos alcanzará una estrella.
Mis críticas son ligeras y sin hiel, porque no la hay en mi corazón, y la detesto en literatura.
Vivir para otros no es sólo ley del deber, sino también ley de la felicidad
En estos momentos están poniendo bombas en los tranvías de Argel. Mi madre puede estar en uno de esos tranvías. Si la justicia es eso, prefiero a mi madre
Zurrón de mendigo nunca bien henchido
Hemos venido a este mundo como hermanos; caminemos, pues, dándonos la mano y uno delante de otro.
Duda cuanto quieras, pero no dejes de actuar
Apunte a la luna, si no llega al menos alcanzará una estrella.
Mis críticas son ligeras y sin hiel, porque no la hay en mi corazón, y la detesto en literatura.
Vivir para otros no es sólo ley del deber, sino también ley de la felicidad