depositados en los comicios de ese año en Milan sumaron 4.700. En 1921 los miembros del partido llegaron a 20.000. En 1922 llegué a la conclusión de que la revolución era inevitable
Resolví alejarme de la sobreprotección materna, salir de un ambiente exageradamente católico y de esa cosa social y extraña que ha caracterizado a la sociedad bogotana.
En este mundo efímero. También los espantapájaros tienen ojos y nariz.
La amapola florece y por la brisa del día desparramada.
Quiero decirles la verdad de una humilde mujer del pueblo ¡La primera mujer del pueblo que no se dejó deslumbrar por el poder ni por la gloria!
Para ser revolucionario hay que pensar que el cambio profundo en una sociedad no solo es urgente y necesario, sino absolutamente deseable.
El gran pesar de mi vida ha sido el hecho de que nunca he tenido lugar alguno en la literatura francesa.
Resolví alejarme de la sobreprotección materna, salir de un ambiente exageradamente católico y de esa cosa social y extraña que ha caracterizado a la sociedad bogotana.
En este mundo efímero. También los espantapájaros tienen ojos y nariz.
La amapola florece y por la brisa del día desparramada.
Quiero decirles la verdad de una humilde mujer del pueblo ¡La primera mujer del pueblo que no se dejó deslumbrar por el poder ni por la gloria!
Para ser revolucionario hay que pensar que el cambio profundo en una sociedad no solo es urgente y necesario, sino absolutamente deseable.
El gran pesar de mi vida ha sido el hecho de que nunca he tenido lugar alguno en la literatura francesa.