por completo la sagrada curiosidad por investigar, pues esta delicada plantita, además de estímulo, necesita, esencialmente, de la libertad, sin la cual perece de modo inevitable.
A los veinte años un hombre es un pavo real, a los treinta un león, a los cuarenta un camello, a los cincuenta una serpiente, a los sesenta un perro, a los setenta un mono, a los ochenta nada.
Las Inglesas tienen dos brazos izquierdos.
Claramente hay sentimientos de muchos "recuerdos".
Pero fácilmente ellos también desaparecen.
Lo real llegado a la mente ya no es real. Nuestro ojo demasiado pensante, demasiado inteligente.
2012, Entrevista en Bajada de Línea
Pero la esencia de la dignidad es pretender desear lo que no se puede impedir.
Ganamos por demolición
A los veinte años un hombre es un pavo real, a los treinta un león, a los cuarenta un camello, a los cincuenta una serpiente, a los sesenta un perro, a los setenta un mono, a los ochenta nada.
Las Inglesas tienen dos brazos izquierdos.
Claramente hay sentimientos de muchos "recuerdos".
Pero fácilmente ellos también desaparecen.
Lo real llegado a la mente ya no es real. Nuestro ojo demasiado pensante, demasiado inteligente.
2012, Entrevista en Bajada de Línea
Pero la esencia de la dignidad es pretender desear lo que no se puede impedir.
Ganamos por demolición