azar, la risa, el sentimiento y la contradicción, cosas todas que me son preciosas.
Hay dos tipos de inteligencia: la ocasional y la del trabajo. La primera depende de la suerte, la segunda es fruto del intercambio de horas por conocimientos.
No creas que perdió sentido todo, no dificultes la llegada del amor, no hables de mas, escucha el corazón... Ese es el cable a tierra.
La obediencia pasiva y la fe infantil constituyen el peor de los males que es posible imaginar
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
Cuando la estafa es enorme, ya toma un nombre decente
¡Morir no! ¡No ahora, no ahora! Otras vidas dependen de mí, mi vida no es solo mía!
Hay dos tipos de inteligencia: la ocasional y la del trabajo. La primera depende de la suerte, la segunda es fruto del intercambio de horas por conocimientos.
No creas que perdió sentido todo, no dificultes la llegada del amor, no hables de mas, escucha el corazón... Ese es el cable a tierra.
La obediencia pasiva y la fe infantil constituyen el peor de los males que es posible imaginar
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
Cuando la estafa es enorme, ya toma un nombre decente
¡Morir no! ¡No ahora, no ahora! Otras vidas dependen de mí, mi vida no es solo mía!