voces de los mortales suplican con la esperanza de demostrar nuestra existencia... ¿Cuánto tiempo hemos cuidado de su reino? ¿Desde cuándo existimos nosotros, los Celestiales?
El rendirse a la ignorancia y llamarla dios siempre ha sido prematuro y sigue siéndolo hoy día.
Hay enemigos, enemigos mortales y compañeros de partido
Hacer de cada espacio donde se esté, un lugar limpio, aireado, claro, un oasis para uno mismo y para los otros
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Incluso si no hay dioses en Marte, los hay en la Tierra.
Lector, imagine que usted fuera un idiota. E imagine que fuera un miembro del Congreso. Pero eso es redundante.
Este rencor, se irá al infierno...
El rendirse a la ignorancia y llamarla dios siempre ha sido prematuro y sigue siéndolo hoy día.
Hay enemigos, enemigos mortales y compañeros de partido
Hacer de cada espacio donde se esté, un lugar limpio, aireado, claro, un oasis para uno mismo y para los otros
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Incluso si no hay dioses en Marte, los hay en la Tierra.
Lector, imagine que usted fuera un idiota. E imagine que fuera un miembro del Congreso. Pero eso es redundante.
Este rencor, se irá al infierno...