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Hay que interesarse por las anécdotas. Lo menos que hacen es divertirnos. Nos

ayudan a vivir, a olvidar por unos instantes: ¿hay mayor piedad? Hay que interesarse por los recuerdos, harina que da nuestro molino.

Se parecen ellos a los exaltados; pero lo que los exalta no es su corazón, sino la venganza. Y cuando se vuelven finos y fríos no es su espíritu, sino la envidia.

Ojo por ojo y el mundo acabará ciego, mente por mente y el mundo acabará inteligente.

La suerte favorece sólo a la mente preparada.

No todo puede ser explicado, medido o razonado. No todo tiene un sentido...

Las huellas del hombre sobre el hombre son eternas y ningún destino se ha cruzado impunemente con el nuestro.

Que cada hombre construya su propia catedral. ¿Para qué vivir de obras de arte ajenas y antiguas?

Hace frío sin ti, pero se vive...

Gemeoss