el lujo que siempre había deseado. Su ambición de fasto y poder era capaz de hacerla enfermar, era un instinto devorador que seguramente sólo la riqueza lograría apaciguar.
¡He venido a mover y dar marcha a la fanfarria! Me fecunda la música que tonifica y cura. Los poetas me acusan de deber ser valiente. ¡Las artes para siempre! ¡Las musas sin cadenas!
¿No eran sólo brillos vacíos?
¿No era sólo ambición que nos cegaba?
¡¿En vez de relucir estábamos cegados por la vanidad?!
Toda victoria se convierte en derrota si no es el comienzo de una nueva lucha.
Los niños comienzan por amar a los padres. Cuando ya han crecido, los juzgan, y, algunas veces, hasta los perdonan.
Sólo quiero que los que no tienen voz la tengan. Ellos solos no cambiarán la historia, pero mirándolos a ellos cambia todo
La felicidad no depende de lo que uno no tiene, sino del buen uso que hace de lo que tiene
La sociedad es el producto del pensamiento y de la voluntad.
¡He venido a mover y dar marcha a la fanfarria! Me fecunda la música que tonifica y cura. Los poetas me acusan de deber ser valiente. ¡Las artes para siempre! ¡Las musas sin cadenas!
¿No eran sólo brillos vacíos?
¿No era sólo ambición que nos cegaba?
¡¿En vez de relucir estábamos cegados por la vanidad?!
Toda victoria se convierte en derrota si no es el comienzo de una nueva lucha.
Los niños comienzan por amar a los padres. Cuando ya han crecido, los juzgan, y, algunas veces, hasta los perdonan.
Sólo quiero que los que no tienen voz la tengan. Ellos solos no cambiarán la historia, pero mirándolos a ellos cambia todo
La felicidad no depende de lo que uno no tiene, sino del buen uso que hace de lo que tiene
La sociedad es el producto del pensamiento y de la voluntad.