durmiendo en la parte trasera de los coches de alquiler mientras mi madre conducia hacia tres ciudades diferentes en un solo día
Yo podría ser el último paria de mi reino, un leproso abandonado por todos, sin recuerdo y sin esperanza de goce alguno, y aún quisiera vivir.
A la persona inteligente le basta con poco para ser feliz mientras que al necio nada le es suficiente.
Los que lo tienen todo, y no a ti, Señor, se ríen de aquellos que no tienen nada sino a ti
Hay personas que empiezan a hablar un momento antes de haber pensado.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
Hemos alcanzado el punto en el que somos lo suficientemente estúpidos como para creer que nuestros sueños pueden hacerse realidad.
Yo podría ser el último paria de mi reino, un leproso abandonado por todos, sin recuerdo y sin esperanza de goce alguno, y aún quisiera vivir.
A la persona inteligente le basta con poco para ser feliz mientras que al necio nada le es suficiente.
Los que lo tienen todo, y no a ti, Señor, se ríen de aquellos que no tienen nada sino a ti
Hay personas que empiezan a hablar un momento antes de haber pensado.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
Hemos alcanzado el punto en el que somos lo suficientemente estúpidos como para creer que nuestros sueños pueden hacerse realidad.