por él, de llorar por aquellas palabras tristes y hermosas como música.
El arte, la más inútil de las inutilidades a los ojos del positivismo, reclama, como si fuera una planta exótica en la humanidad, coyunturas favorables para aclimatarse.
Cuando los gobiernos son austeros, las sociedades son prósperas
Abre la mente a lo que te manifiesto y aférralo adentro; que no se hace ciencia, sin retención de lo que se ha entendido
A mi los tiburones me enseñan los dientes.
¿Crees en Dios? Si crees en él existe; sino crees, no existe.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
El arte, la más inútil de las inutilidades a los ojos del positivismo, reclama, como si fuera una planta exótica en la humanidad, coyunturas favorables para aclimatarse.
Cuando los gobiernos son austeros, las sociedades son prósperas
Abre la mente a lo que te manifiesto y aférralo adentro; que no se hace ciencia, sin retención de lo que se ha entendido
A mi los tiburones me enseñan los dientes.
¿Crees en Dios? Si crees en él existe; sino crees, no existe.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.