nuestras inclinaciones en vez de contrariarlas, que es lo que convendría.
Solamente aquellos que tengan la paciencia de hacer a la perfección lo trivial, podrán adquirir el hábito de ejecutar lo difícil con facilidad.
Dos excesos: excluir la razón, no admitir más que la razón.
Tengo que proteger... a la gente que comparte mi mismo dolor.
Estoy súper reflexivo. Es por eso que me quedo en la esquina y no causo problemas a nadie.
La verdadera causa final reside en los seres inmóviles.
¡Que el Dios que has inventado te perdone!
Solamente aquellos que tengan la paciencia de hacer a la perfección lo trivial, podrán adquirir el hábito de ejecutar lo difícil con facilidad.
Dos excesos: excluir la razón, no admitir más que la razón.
Tengo que proteger... a la gente que comparte mi mismo dolor.
Estoy súper reflexivo. Es por eso que me quedo en la esquina y no causo problemas a nadie.
La verdadera causa final reside en los seres inmóviles.
¡Que el Dios que has inventado te perdone!