Nos movíamos con precaución porque todos nosotros, incluso en nuestra locura, sabíamos que había ocurrido
algo presentíamos que aún iba a ocurrir algo más.
Siempre eres nueva. El último de tus besos siempre fue el más dulce, la última sonrisa, la más brillante, el último gesto, el más grácil.
Mejor que de nuestro juicio, debemos fiarnos del cálculo algebraico.
El carácter es la fuerza sorda y constante de la voluntad.
Ande yo caliente y ríase la gente.
Torciendo mi camino avanzo al horizonte de platino, desnuda hasta del propio pensamiento.
A lo lejos aparece el recuerdo de un amor, no me ve, camina ausente, hace mucho que pasó... y empecé a recordar...
Siempre eres nueva. El último de tus besos siempre fue el más dulce, la última sonrisa, la más brillante, el último gesto, el más grácil.
Mejor que de nuestro juicio, debemos fiarnos del cálculo algebraico.
El carácter es la fuerza sorda y constante de la voluntad.
Ande yo caliente y ríase la gente.
Torciendo mi camino avanzo al horizonte de platino, desnuda hasta del propio pensamiento.
A lo lejos aparece el recuerdo de un amor, no me ve, camina ausente, hace mucho que pasó... y empecé a recordar...