enamorarme y sufrir. Basta con ser prisionero de un instinto, no quiero serlo también de una pasión, y creo sinceramente que no he amado nunca.
De las altas estrellas desciende un esplendor que incita a ir tras ellas y aquí se llama amor. No encuentra el corazón nada mejor que lo enamore, y arda y aconseje que dos ojos que a dos astros semejen.
Juzgo todo por las sensaciones.
Aunque estoy convencido de que nada cambia, para mí es importante actuar como si no lo supiera
Lo más desolador, lo único verdaderamente desolador que hay en este mundo es tener que exclamar: «¡Ya es tarde!».
¿Quién tiene que pelear para que nosotros no tengamos que hacerlo?
Una ideología es una filosofía política popularizada, simplificada, generalizada, dramatizada, sacralizada y desrealizada.
De las altas estrellas desciende un esplendor que incita a ir tras ellas y aquí se llama amor. No encuentra el corazón nada mejor que lo enamore, y arda y aconseje que dos ojos que a dos astros semejen.
Juzgo todo por las sensaciones.
Aunque estoy convencido de que nada cambia, para mí es importante actuar como si no lo supiera
Lo más desolador, lo único verdaderamente desolador que hay en este mundo es tener que exclamar: «¡Ya es tarde!».
¿Quién tiene que pelear para que nosotros no tengamos que hacerlo?
Una ideología es una filosofía política popularizada, simplificada, generalizada, dramatizada, sacralizada y desrealizada.