entregaré mil veces la vida antes que permitir que se destruya la obra de Portales, base angular del progreso incesante de mi patria
Afortunadamente, el ser humano sólo puede comprender hasta cierto grado de desgracia; lo que va más allá, o lo aniquila o le deja indiferente.
Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor se escapa por la ventana.
¡Cuán bueno hace al hombre la dicha! Parece que uno quisiera dar su corazón, su alegría. ¡Y la alegría es contagiosa!
No creo que todos los pobres sean buenos, eso es absurdo, son humanos y hay de todo
Entonces, ya veremos (...) Quizá tenga la fortaleza necesaria. Tu fortaleza, madre...
La ciencia que el oído percibe, derrámala por la boca. Agranda aún más la sabiduría compartiéndola con otros.
Afortunadamente, el ser humano sólo puede comprender hasta cierto grado de desgracia; lo que va más allá, o lo aniquila o le deja indiferente.
Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor se escapa por la ventana.
¡Cuán bueno hace al hombre la dicha! Parece que uno quisiera dar su corazón, su alegría. ¡Y la alegría es contagiosa!
No creo que todos los pobres sean buenos, eso es absurdo, son humanos y hay de todo
Entonces, ya veremos (...) Quizá tenga la fortaleza necesaria. Tu fortaleza, madre...
La ciencia que el oído percibe, derrámala por la boca. Agranda aún más la sabiduría compartiéndola con otros.