no se ni si eras mujer-... En fin, serías tu mi Marylin particular de Mi Marilyn particular. Esto no es una salida.
¡Me haré más fuerte por ella, me convertiré en el mejor espadachín del mundo y mi nombre llegará... ¡hasta el cielo! ¡Kuina puedes escuchar mi nombre!
La llave que se usa constantemente, reluce como plata: no usándola se enmohece. Lo mismo pasa con el entendimiento.
No considero libre a quien no tiene algunas veces sus ratos de ocio
Señal de tener gastada la fama propia es cuidar de la infamia ajena.
Digamos que la fortuna y la desgracia son dos caras de la misma moneda.
Veía más allá que el común de los mortales; tenía el ojo enseñado a mirar.
¡Me haré más fuerte por ella, me convertiré en el mejor espadachín del mundo y mi nombre llegará... ¡hasta el cielo! ¡Kuina puedes escuchar mi nombre!
La llave que se usa constantemente, reluce como plata: no usándola se enmohece. Lo mismo pasa con el entendimiento.
No considero libre a quien no tiene algunas veces sus ratos de ocio
Señal de tener gastada la fama propia es cuidar de la infamia ajena.
Digamos que la fortuna y la desgracia son dos caras de la misma moneda.
Veía más allá que el común de los mortales; tenía el ojo enseñado a mirar.