Ir al contenido principal

Un verdadero liberal se distingue no tanto por lo que defiende sino por

el talante con que lo defiende: la tolerancia antidogmática, la búsqueda del consenso, el diálogo como esencia democrática.

Muchos mitos se cayeron, muchos mitos se siguen construyendo, uno no tienen ganas de andar alimentando mitos ni yo tengo ganas de morirme como se murieron algunos

Nace en Madrid una niña de siete kilos. Ronaldo asegura que no es el padre.

Llorar, sí; pero llorar de pie, trabajando; vale más sembrar una cosecha que llorar por lo que se perdió.

Vengo de un mundo lleno de caminos, montaña, selva, mar, prado y arena. ¡Traigo una sed de paz, tan infinita!...Hazme un nido de amor para mi pena.

Un amigo fiel es la medicina de la vida.

Gemeoss

Pajarito, tú que vuelas, entre rosas y violetas, llévale al amor de mi

vida, esta tarjeta. Si pregunta de quién es, respóndele con claridad, de una chica que te quiso, y no te puede olvidar. No hay más camino, para aprender a amar, que el conocimiento de sí mismo, que esa mirada sin ilusión que, a través de nosotros mismos alcanza a toda la humanidad miserable. Mas vale dar que recibir. La prueba más grande de valor en este mundo es saber sobrellevar una derrota sin perder el ánimo ¡Es obvio que queramos vivir! ¡Después de todo, sólo somos humanas! ... el sueño es un buen colchón para el cansancio.

Nuestra forma de gobierno se reduce a una gran mentira, porque

no merece llamarse república democrática un Estado en que dos o tres millones de individuos viven fuera de la ley. Poco siento el no ser conocido de los hombres; siento no conocerlos yo. Esto es serio, y tienes que mantener la mente abierta por si viene una idea: tienes que dejarle espacio para que encaje. Las cartas de recomendación son las que se entregan a un inoportuno para que vaya a importunar a otro. Al fin puedo conocerte, Monkey D. Luffy. ¡Ese sombrero le queda bien a alguien tan temerario como tú! Una aventura es siempre algo extraordinario para el que tiene el alma aventurera. Fluctuamos entre los más diversos pareceres; no queremos nada con entera libertad, ni de un modo absoluto, ni constantemente

Si se me califica de sensual, se cometerá una equivocación, porque la fuerza

de mis sentidos nunca me ha hecho descuidar mis deberes cuando los he tenido. Se tarda menos en hacer una cosa bien que en explicar por qué se hizo mal. El hombre inteligente habla con autoridad cuando dirige su propia vida. El que se alegre del mal de su vecino, el suyo le viene de camino. Vivid no de acuerdo con los ideales recibidos, sino con vuestras aspiraciones, con vuestra intuición más vehemente. Que la alegría te acompañe. Extiende las manos y tómala cuando pase. Dile que le odio, que no le amo, pero no le digas que te lo dije llorando porque así sabrá que lo sigo amando.

Es sobre la base de la voluntad del individuo, que la enseñanza libertaria

puede ser encarnada en la vida real y limpiar el sendero que ayude al Hombre a deshacerse de todo espíritu de sumisión de su seno. Es funesto que nos acostumbremos a reconocer como ejemplos de sana belleza algunas obras clásicas, que acaso son objetivamente muy valiosas, pero que no causan deleite. No repitas calumnias; no deberías oirlas, ya que son el resultado de un mal temperamento. ¡Oh qué Rey, qué curia, qué palacio, qué paz, qué descanso, qué alegría aquella! Éntrese que le hace daño el sereno y después le da un chiflón El que conoce poco, lo repite a menudo Lo bello es siempre raro. Lo que no es ligeramente deforme presenta un aspecto inservible.

La Cenicienta volvió con la ratonera en la que había tres grandes ratas.

La Hada escogió una entre las tres, dándole la preferencia por su barba; y habiéndola tocado con la varilla, se transformó en un fornido cochero con gruesos bigotes. La burguesía, la clase social del espíritu, comienza a darse cuenta de su existencia propia al oponerse a las potencias -feudales- de la sangre y de la tradición. Calla, haz, y con la tuya te saldras. El hombre desenfrenado no puede inspirar afecto; es insociable y cierra la puerta a la amistad. Puedo ser el peor, lo sé y no cambiaré No fue Filipo, sino el oro de Filipo, quien tomó las ciudades de Grecia. Si el amor es ciego, viva la once!!

Caminaba, cantando para sí mismo: una criatura momentáneamente divorciada del tiempo, apartada del

mundo: existía ahora y eso era suficiente; avanzaba, como una estrella solitaria que cae de las tinieblas a las tinieblas. No es la longitud de la vida lo que importa, sino su profundidad. No se trata de prolongarla, sino de vivirla más allá del tiempo y esto no lo conseguiremos más que viviendo para el bien Debo estar loco, le dije lo que sentía a Jack el Destripador. Muchas cosas hay portentosas, pero ninguna tan portentosa como el hombre... Sólo la muerte no ha consegido evitar. Cuando se tienen veinte años, uno cree haber resuelto el enigma del mundo; a los treinta reflexiona sobre él, y a los cuarenta descubre que es insoluble. Si quieres tener éxito, promete todo y no cumplas nada

Nuestra meta es hacer de la responsabilidad, la justicia y el trabajo, las

piedras angulares del Estado Dominicano. Nos sentimos orgullosos de nuestro récord pero hoy aspiramos al futuro. La riqueza ha creado más avaros que la avaricia hombres ricos. A veces, una tarde cualquiera, la dulzura se instala en las palabras. El hombre, la criatura viva, el individuo que crea, es siempre más importante que cualquier estilo o sistema establecido. Sólo en la actividad desearás vivir cien años. Como el que acumula tesoros, así es el que tributa honor a su madre. La conducta del hombre para con los animales más primitivos, y su conducta para con sus congéneres, muestra una relación constante.

Y ahora, después de tanto tiempo, te vuelvo a ver, no hubo un

adiós, ahora no hay un hola. Mis sentimientos reviven en mí. Doblas la esquina sin verme. Suspiro. Las imágenes pasan veloces en mi mente, recordando tardes, días... llenos de amor... vacios de dolor. ¿Y ahora? Ahora nada, cada uno por un lado, como si hubiéramos borrado tantos meses, tantos momentos... Yo no lo he hecho, ¿y tú? Tu apariencia dice que sí, tu corazón está tan lejos que no se escucha. De repente, vuelves sobre tus pasos, doblas esa esquina y me sonríes. Te sonrío. -Aún te amo.- Dices. Las lágrimas corren a ver quién toca el suelo primero. -No quiero volver a cometer el mismo error.- Respondo. Y tú me besas, como tantas veces que hiciste, como tantas veces imaginé. -Fui yo quien cometió el error de intentar olvidarte. Tú eres mi vida, y no puedo vivir sin vida. Solo tenemos un futuro, y estará hecho de nuestros sueños, si tenemos la valentía de enfrentarnos a las convicciones Yo he sido elegido para encontrar solución a los problemas de Francia y a los desafíos del mu...

Estos días que derrochamos apresuradamente, en la preocupación de la adolescencia y en el feliz

tedio de la infancia, tienen realmente un final; el cielo se cierra como el obturador de una enorme cámara fotográfica. Hay quien me niega el derecho de hablar de Dios, porque no creo. Y yo digo que tengo todo el derecho del mundo. Quiero hablar de Dios porque es un problema que afecta a toda la humanidad. ¿Sabe un perro que va a morir? Sólo por vivir, hacemos daño a los que nos rodean Se satisfecho con lo que lo agrada, y deja los otros para hablar de usted cuando ellos los agradan. Mi amor es mi peso; por él soy llevado adondequiera que soy llevado. Soy el séptimo de nueve hijos. Cuando uno no es de los primeros, aprende a luchar para sobrevivir.

Qué plaga, qué aburrimiento, qué tedio es tener que tratarse con ellas mayor

tiempo que los breves instantes en que son buenas para el placer. Uno de los casos más comunes de impuestos discriminatorios es el de un derecho sobre la importación de una mercancía que puede producirse en el país, no acompañado de un impuesto equivalente sobre la producción nacional. La vergüenza de confesar el primer error hace cometer muchos otros Una amistad reanudada requiere más cuidados que la que nunca se ha roto Cada cual se cuelgue lo que mate. La cámara es un objeto que miente La ausencia disminuye las pequeñas pasiones y aumenta las grandes, de igual modo que el viento apaga las velas y aviva las hogueras.