cuenta que ha habido gente protegiéndola toda su vida.
Gente así no puede proteger nada.
Aquí reposan los restos de un ser que poseyó la belleza sin la vanidad, la fuerza sin la insolencia, el valor sin la ferocidad y todas las virtudes de un hombre sin sus vicios
Mi más grande error en la vida ha sido haberte amado y no habertelo dicho a tiempo.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
La educación nos inculca desde el nacimiento un repertorio de emociones ya hechas: no sólo lo que nos es permitido o no sentir, sino cómo se han de sentir las pocas emociones que nos son permitidas.
Flores rojas de ciruelo; el sol poniente ataca pinos y robles.
Gente así no puede proteger nada.
Aquí reposan los restos de un ser que poseyó la belleza sin la vanidad, la fuerza sin la insolencia, el valor sin la ferocidad y todas las virtudes de un hombre sin sus vicios
Mi más grande error en la vida ha sido haberte amado y no habertelo dicho a tiempo.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
La educación nos inculca desde el nacimiento un repertorio de emociones ya hechas: no sólo lo que nos es permitido o no sentir, sino cómo se han de sentir las pocas emociones que nos son permitidas.
Flores rojas de ciruelo; el sol poniente ataca pinos y robles.