con hombres como piezas, juega: Acá y acullá mueve, y da jaque mate y mata, y uno por uno, vuelve a ponerlos en la caja.
Un humanismo bien ordenado no comienza por sí mismo, sino que coloca el mundo delante de la vida, la vida delante del hombre, el respeto por los demás delante del amor propio.
La única forma de salvar el mundo es destruyéndolo.
La ansiedad mina el intelecto.
La memoria es la cartera de la vejez. Es necesario llenarla
Lo que pasa es que he perdido el gusto de destruirles, y me siento con muy pocas ganas de destruir.
Un humanismo bien ordenado no comienza por sí mismo, sino que coloca el mundo delante de la vida, la vida delante del hombre, el respeto por los demás delante del amor propio.
La única forma de salvar el mundo es destruyéndolo.
La ansiedad mina el intelecto.
La memoria es la cartera de la vejez. Es necesario llenarla
Lo que pasa es que he perdido el gusto de destruirles, y me siento con muy pocas ganas de destruir.