empujar la necesidad de realizar nuestros sueños, que constituye el porqué de la vida. No deberíamos estar gobernados por el miedo a cumplir nuestras pesadillas.
Pero nuestra generación se ríe, y arrastrada por el orgullo y la vanidad, empieza una serie de nuevos errores, de los que con el tiempo se reirán asimismo nuestros descendientes.
La realidad, sin imaginación, es la mitad de realidad
No hay peor sordo que el que no quiere oír.
No importa cuán retorcida sea, una vida es una vida.
Si no quieres que el mal exista, no obres mal.
Pero nuestra generación se ríe, y arrastrada por el orgullo y la vanidad, empieza una serie de nuevos errores, de los que con el tiempo se reirán asimismo nuestros descendientes.
La realidad, sin imaginación, es la mitad de realidad
No hay peor sordo que el que no quiere oír.
No importa cuán retorcida sea, una vida es una vida.
Si no quieres que el mal exista, no obres mal.