compasión hasta que contenga a todas las criaturas vivientes, la naturaleza entera y su belleza.
La verdad no es una ramera que se arroje al cuello de quien no la desea; al contrario, es una beldad tan desdeñosa, que aunque le sacrifiquemos todo nunca podremos estar seguros de sus favores
Tolerable es el infortunio que es común a muchos.
El lenguaje se deteriora, pero la función de los poetas es revalorizar las palabras
La vida se me debatía en el pecho, con unos ímpetus de ola marina, se me evadía la consciencia, yo descendía a la inmovilidad física y moral, y el cuerpo se me hacía planta, y piedra, y lodo, y cosa alguna.
El que escucha música siente que su soledad, de repente, se puebla.
La verdad no es una ramera que se arroje al cuello de quien no la desea; al contrario, es una beldad tan desdeñosa, que aunque le sacrifiquemos todo nunca podremos estar seguros de sus favores
Tolerable es el infortunio que es común a muchos.
El lenguaje se deteriora, pero la función de los poetas es revalorizar las palabras
La vida se me debatía en el pecho, con unos ímpetus de ola marina, se me evadía la consciencia, yo descendía a la inmovilidad física y moral, y el cuerpo se me hacía planta, y piedra, y lodo, y cosa alguna.
El que escucha música siente que su soledad, de repente, se puebla.