defenderme si me es posible, pero esta lucha para pasar las 12 casas es algo diferente, sobretodo si el enemigo trata de matar a mis amigos más queridos, así que tengo que luchar hasta la muerte.
La civilización moderna, que ha destruido poco a poco los adelantos de la fantasmagoría trascendental, ha comenzado a practicar sin darse cuenta la egolatría. El deporte es la adoración del cuerpo.
Véante mis ojos, pues eres lumbre de ellos, y sólo para ti quiero tenerlos.
Alguien debe querer que le demuestre mis habilidades. El problema es que no sé como demostrarle que soy un inepto.
Nuestras personalidades no son blancas o negras, tenemos todo tipo de colores, colores hermosos y colores horribles.
Cada acto de caridad es un paso más hacia el cielo.
La civilización moderna, que ha destruido poco a poco los adelantos de la fantasmagoría trascendental, ha comenzado a practicar sin darse cuenta la egolatría. El deporte es la adoración del cuerpo.
Véante mis ojos, pues eres lumbre de ellos, y sólo para ti quiero tenerlos.
Alguien debe querer que le demuestre mis habilidades. El problema es que no sé como demostrarle que soy un inepto.
Nuestras personalidades no son blancas o negras, tenemos todo tipo de colores, colores hermosos y colores horribles.
Cada acto de caridad es un paso más hacia el cielo.